Mi esquema para sincronizar y custodiar mis archivos

Si algo nos enseñó el año 2020 es que todo puede suceder, hasta las cosas que confiamos en que improbablemente sucederán, al menos a nosotros, no solo a los demás). No es mal momento, por tanto, para hablar sobre la seguridad de los datos. En el caso de la información, confiamos en la fiabilidad de las máquinas, los soportes de almacenamiento e incluso el software que los hace funcionar, los va a mantener funcionando perfectamente in aeternum, pero es así hasta que deja de ser así.

Como persona dada a mantener todo bajo control, baso mi tranquilidad cotidiana en unas rutinas que he ido desarrollando con el tiempo, especialmente en lo relativo al almacenamiento de la información. Con el paso del tiempo, he ido diseñando un conjunto de hábitos y técnicas que se adaptan a mis necesidades, y que voy a explicar y comentar.

Sincronización de datos en local, fuera de la nube

La revolución de los datos en la nube es algo que me provoca sentimientos encontrados. Como comenzaba escribiendo, somos dados a pensar que «no ocurrirá nada» pero yo acepto «la nube» con reservas, es decir, contemplo su utilidad, pero para casos y situaciones concretas, entre las que, por supuesto, no está el respaldo ni la custodia de los datos.

Copias de seguridad con Rsync

Rsync es el eje central de mi control de respaldos, un sencillo software de línea de comandos con muchas posibilidades. Para manejarlo fácilmente en el uso diario, existe Grsync, que es una interfaz gráfica con la que puedo crear tantos perfiles de sincronización entre carpetas como necesite.

Interfaz de Grsync en Linuxs

Grsync funciona con perfiles de sincronización. Cada perfil se basa en una carpeta de origen y otra de destino, además de diferentes parámetros sobre cómo debe ejecutarse la sincronización. Si creamos un perfil para sincronizar la carpeta X en el PC, con una copia de esa carpeta en un disco externo, cada vez que ejecutemos ese perfil, se comparan ambas carpetas y se copian todos los archivos que hayan sido creados o modificados desde la última sincronización.

Esto es muy útil en primer lugar porque una vez configurado el perfil, sincronizamos dos carpetas con un solo click, y en segundo lugar porque al copiar solo los archivos nuevos y modificados, se hace de manera rápida y eficiente. Al crear un perfil para cada carpeta, también añadimos eficiencia, porque solo sincronizamos la parte de nuestros datos que nos interesa.

Para cada perfil se pueden configurar numerosos parámetros según las necesidades. Por ejemplo, se puede activar o desactivar que se borren o se mantengan archivos en el respaldo si desaparecen en el origen (Delete on destination).

Grsync también informa del comando de rsync que ejecuta para cada perfil, lo cual es útil si, una vez configurado el perfil, queremos sincronizar de diferentes maneras, como usar un script Bash para procesar en lote dos o más perfiles, o para asociar el comando con una tecla del teclado y usar siempre esa tecla para sincronizar en cualquier momento.

Diseño de respaldos

Todos mis respaldos locales están repartidos entre un disco duro externo, el disco duro interno de mi PC y el servidor casero. El disco duro externo es el anfitrión de casi todas las carpetas, para poder usar mis archivos cómodamente entre el PC de sobremesa y el portátil y que mis perfiles de sincronización siguan manteniendo su lógica.

Además, dispongo de otro disco duro externo en otra ciudad. En este disco sincronizo mis carpetas más importantes cada vez que viajo (otro motivo para que el disco externo sea el anfitrión) de modo que mantengo una copia más o menos actualizada de mis archivos más importantes en casos aún más extremos como robo en casa, incendio, etc. Es razonable pensar en la posibilidad de que, sufriendo un robo o un incendio en nuestro hogar, no servirá de mucho tener una copia en el PC y otra copia en una unidad externa en el cajón, si podemos perder ambas simultáneamente.

Las carpetas con información más sensible o personal están por supuesto cifradas, y la sincronización la realizo montando ambas en origen y destino, pero el tema del cifrado sería para otro artículo.

En resumen

Lo que he considerado más importante a la hora de establecer una mecánica para la custodia y el respaldo de mis datos es el acceso físico, el cifrado de carpetas sensibles, y en la medida de lo posible, el distanciamiento físico de al menos uno de los respaldos. Todo ello, sumado a la facilidad que ofrece rsync para sincronizar archivos entre dos puntos, hace que la custodia y el respaldo de nuestro patrimonio digital sea algo tan mecánico como la limpieza de casa.

Previous Post Next Post

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.