El reto no planeado de aprender a tocar la kalimba

kalimba

No es necesario señalar que este año está trayendo consigo todo tipo de sorpresas, y eso que queda por delante aún una cuarta parte. En los últimos años adquirí la costumbre de hacer algo parecido a una lista de propósitos cada año que comienza, y debo decir que llevo una tasa de consecución bastante positiva, y es también cierto que, al margen de esa lista, siempre estoy en busca de nuevos estímulos y retándome a mí mismo, pero es más raro que a mitad de año decida implicarme, casi de la noche a la mañana, en algo como el reto de aprender a tocar un instrumento nuevo.

Podría decir que el confinamiento tuvo la culpa, pero quizás solamente dio el último empujón que faltaba, pues tocar un instrumento ha sido una espinita que he llevado clavado desde niño. Rebasando cierta edad, el principal obstáculo comenzó a ser la curva de aprendizaje hasta llegar al punto de comenzar a disfrutar. Me apetecía aprender, pero tengo que compaginar esta incipiente pasión con muchas otras ya existentes.

El inesperado descubrimiento de la kalimba como instrumento musical fue la llave que desbloqueó en gran parte la barrera formada por tiempo, esfuerzo y ganas. Es un instrumento cuya afinación resulta extremadamente simple y es tan fácil de tocar como muchos instrumentos de percusión. Solo me hacía falta oído y algo de sentido del ritmo (algo con lo que más o menos cuento) pero si no era muy ambicioso, podía saltarme la parte «académica» y aun así tocar melodías que sonaran decentemente, aunque fueran simples con algo de práctica.

El primer tema que aprendí a tocar es una versión simplificada de Hedwig’s Theme de la banda sonora de Harry Potter, y a éste le siguieron Le Valse d’Amélie y La Vie en Rose, para mí, todo un logro para los primeros meses.

Al tener solo 17 teclas y un rango de acordes limitado, el resultado suena más «punteado» y no tan polifónico como el de una guitarra, pero aún suena sorprendemente bien dada mi nula formación musical, y gracias al sonido dulce y profundo característico de la kalimba.

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4 Comments

  • Reply Elisenda 26 septiembre, 2020 at 15:02

    Para cuando un recital privado? .

    • Reply Fran Alburquerque 26 septiembre, 2020 at 15:58

      Uhh, cualquiera sabe, que tal y como está ahora la cosa de los conciertos con el covid… :P

  • Reply Elisenda 26 septiembre, 2020 at 16:34

    Eso me ha sonado a que necesitas más tiempo para practicar… Jajaja

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