Un hurón en casa, parte 1 – Lo más importante antes de comenzar

Hace unos cuantos meses publiqué mi primera entrada sobre hurones, y de ella nació mi iniciativa personal en la que agrupar lo más importante sobre compartir hogar con un hurón. Y digo personal porque el epicentro más fiable e importante de información sobre los hurones y su cuidado es la Furopedia. Así pues, esta es la primera de varias entradas sobre todo lo relacionado con tener un hurón en casa, desde mi punto de vista personal.

Esta primera entrada pretendo que sea un primer paso obligado, que aclare información básica sobre mitos y realidades, sobre qué es y qué no es, y en general, todo lo que yo creo que es imprescindible tener en cuenta antes de elegir a este pequeño mustélido como compañero de vida.

Todo lo que hay que tener en cuenta, aparte de unos cuantos mitos y realidades

El hurón no es un animal salvaje sacado de su hábitat para capricho humano

A pesar de considarse animal exótico (en realidad así se considera todo lo que no sea perro o gato), no es un animal salvaje sacado de su hábitat para capricho humano. El hurón lleva domesticado miles de años, y en los últimos 20 años es cuando se ha empezado a normalizar como mascota. De hecho, en algunos países como Estados Unidos o Francia, es la tercera mascota por detrás de perros y gatos.

Un hurón no es un perro ni un gato

Un hurón puede ser, y es, una mascota de pleno derecho, pero un error muy frecuente es compararlo con un perro y un gato. Si es verdad que comparte características con cada uno de ellos, pero hay que mirarlo como un animal con su propia naturaleza que hay que estudiar y entender.

Son animales inteligentes, y pueden ser educados hasta cierto punto. A un gato se parecen en que son muy limpios y se asean diariamente, pueden aprender a usar una bandeja para hacer sus necesidades, son independientes, y pueden vivir todo el tiempo dentro del hogar. A un perro se parecen porque pese a ser poco dependientes, gregarios y sociales, pueden salir de paseo con correa y arnés si nos apetece.

Son cariñosos, pero no lo demuestran de la misma manera. Cuando no están durmiendo, lo normal es que su extrema curiosidad los lleve a querer explorar y a jugar, más que a estar sentados en el regazo.

Un hurón socializado no es agresivo

Aunque son conocidos, entre otras cosas, por el uso que se les da en caza, no son agresivos por naturaleza si han recibido una correcta socialización. La mala fama de agresivos les viene injustamente por su instinto mordedor. Es un animal que prácticamente no emite sonidos, así que su boca es su principal manera de comunicarse e interactuar con los demás. De hecho, un hurón acostumbrado de pequeño al trato con las personas, es posible que no muerda nunca o apenas lo haga y no necesite corrección. Ellos juegan instintivamente mordiendo y tienen una piel mucho más gruesa y dura que la nuestra. Hay varias razones bien diferenciadas por las que puede morder un hurón (está jugando, está pidiendo atención, está asustado, etc.), y aprender a identificarla es crucial, ya que de eso dependerá la manera que tengamos de corregirlo.

¿Los hurones huelen mal?

Está muy extendida la idea de que los hurones huelen mal. Realmente este es un tema muy hablado sobre el que se podrían verter opiniones de todo tipo. Yo solo te doy mi punto de vista personal en varios puntos.

  • Los hurones tienen un olor muy característico, que es más intenso que el de un perro o un gato, ese es el primer punto que nunca voy a negar a nadie.
  • Ahora bien, no es ni mucho menos desagradable. Es simplemente olor “a animal”. Personalmente creo que quien considere desagradable el olor de un animal pero tolere el del tabaco o el tubo de escape de un coche diesel, tiene un problema de sesgo importante.
  • El olor de un hurón puede variar mucho dependiento de diversos factores
    • Un hurón castrado (ya sea quirúrgicamente o con implante) posee un olor mucho menos intenso.
    • Un hurón huele mucho más si está en celo (sobre todo en machos).
    • Cuando se excitan mucho o se asustan, algunos hurones sueltan un olor nauseabundo procedente de unas glándulas que tiene junto al ano. Este olor es distinto de su olor corporal, y corresponde a situaciones puntuales, apenas dura un momento, y se soluciona ventilando un poco.
    • Existe la falsa creencia (extendida con descaro por los maxicriaderos) de que extirpando las glándulas que lo producen, se elimina total o casi por completo el olor, y esto es absolutamente falso, porque su olor natural procede de las glándulas subcutáneas que tiene repartidas por todo el cuerpo, y que sirven entre otras cosas para hidratar su pelaje. Además, la operación de extirpación es muy delicada, y la carencia de estas glándulas puede provocar complicaciones de salud como prolapsos rectales o algunos tipos de cáncer como el de adrenales.
    • Si aun así no te sientes del todo cómodo con el olor de un hurón, aún hay una última opción antes de descartarlo como mascota. Hay productos “desodorantes” como Microdor body que funcionan bastante bien. Pero ojo, esto solo es un atenuante, si no te gusta el olor de un hurón, no tengas un hurón.
    • No es posible imaginar hasta qué punto es subjetivo el olor y hasta qué punto el cerebro manipula la percepción. Yo, por ejemplo, no huelo prácticamente nada, al haberme acostumbrado, aunque a otros hurones si los huelo (la diferencia de olor entre ejemplares es diferenciable) y no solo no me desagrada su olor sino que soy del club de los esnifadores.

Los hurones toleran mal el calor

Los hurones son animales muy bien adaptados a las bajas temperaturas, pero toleran mal el calor (por encima de 28ºC habría que preocuparse), así que tenemos que estar seguros de que le vamos a poder ofrecer un entorno confortable.

Tienen una longevidad limitada

Mientras que viven más que muchos pequeños mamíferos, no tienen la longevidad de un perro o un gato, pareciéndose más en esto a los conejos. La esperanza de vida es muy variable según la alimentación y además son propensos a algunos tipos de cáncer y diversas enfermedades, pero se puede decir que pueden vivir 5 años sin necesariamente muchos problemas, y que aunque haya ejemplares que lleguen a la década, con 7 años un hurón ya es más o menos anciano.

No vale cualquier veterinario

Hay que dedicar el tiempo suficiente a buscar un buen veterinario, porque incluso algunos que están especializados en exóticos, pueden no haber tratado nunca un hurón. Así que es imprescindible que el veterinario tenga experiencia con ellos.

Los hurones defecan muchas veces al día

Estos pequeñajos, al tener un tracto digestivo muy corto, comen muchas veces al día, y por tanto, también defecan muchas veces al día. En mi opinión, hay que tener el compromiso de limpiar su bandeja al menos un par de veces al día.

Los hurones duermen mucho (pero mucho)

Esta realmente forma parte de lo que para mí son sus ventajas. Pueden llegar a dormir hasta 20 horas al día (de manera intermitente, claro está). De esta manera se adaptan perfectamente a nuestro horario, ya que se pueden acostumbrar a estar despiertos el tiempo que pasamos en casa, y a dormir casi todo el tiempo que pasemos fuera si trabajamos.

Son animales sociales y gregarios

Que sea un animal pequeño que descanse casi todo el tiempo dentro de una jaula no quiere decir que sea un animal decorativo como tener un loro en una jaula. Hay que sacarlo al menos dos veces al día (cuanto más mejor) para que haga ejercicio, juegue y se relacione. Además, son animales muy curiosos que se aburren fácilmente y necesitan continuamente de estímulos e interacción. Así pues, es un error muy grande pensar que un hurón puede estar en su jaula, o que basta con “sacarlo para que corra” sin hacerle caso.

Necesitan oscuridad total para dormir

Esto es quizás, junto con la alimentación, una de las necesidades fisiológicas más importantes. No respetar el fotoperiodo puede provocar problemas de salud a largo plazo. Y cuando se habla de oscuridad total, es total, la luz de la pantalla de la TV ya es demasiado. Pero no hay que asustarse, no hace falta que vivamos en la penumbra, existen infinidad de soluciones de confort para el fotoperiodo, como hamacas tipo sobre y fundas opacas para las principales jaulas del mercado. Más información sobre el fotoperíodo.

Ojo con los alojamientos “aptos para mascotas”

A la hora de viajar, algunas empresas que se autodenominan pet-friendly o amigos de las mascotas, diferencian perros y gatos del resto de animales, pudiendo poner dificultades si viajamos con un hurón. Aunque esto es muchas veces por el gran desconocimiento que existe todavía, y dialogando se llega a todas partes.

¿Macho o hembra?

Realmente, me parece un tema poco importante, no existe la elección acertada, sino más bien la elección personal. De entrada puedo afirmar que los machos son más grandes y más tranquilos y las hembras más pequeñas y más nerviosas, aunque es arriesgado generalizar porque el hurón es una mascota cuya personalidad puede variar muchísimo de unos individuos a otros. Dicen que los machos huelen algo más que las hembras, pero imagino que será en celo, porque por mi experiencia yo no puedo apoyar esta afirmación.

Es importante castrar

Mientras en otras mascotas, la decisión de castrar es opcional, en un hurón, salvo que vayamos a criar (que no es ni sencillo ni recomendable) o que tengamos un macho con un celo muy leve, debemos castrar porque ellos tienen un celo estacional, que puede aparecer con los primeros calores de la primavera, y solamente desaparecerá con la llegada del frío o con el apareamiento. En machos el pelaje les amarillea mucho, marcan con orina, pueden perder paulatinamente el pelaje, pueden volverse más nerviosos o agresivos y pueden sufrir un estrés que los lleve incluso a comer menos y perder peso; la intensidad de los síntomas varía de uno a otro. En las hembras el desgaste por un celo prolongado es aún mayor, hasta el punto de que en casos graves les puede provocar anemia aplásica y la muerte.

Unas compras

La llegada de un hurón a casa se parece a la llegada de un bebé. Hay que hacer algunas compras como una jaula confortable, ropa de cama, comedero, bebederos, bandeja para sus cacas, juguetes, premios, transportín, etc. Aparte de las compras iniciales, es posible que también haya que adaptar la casa, cortando el acceso a lugares peligrosos por ejemplo.

Adaptar su espacio, y protegerlos de sí mismos

En pocas palabras, el hurón es un animal tan curioso, que su curiosidad supera a su propio instinto de supervivencia. Si a esto le sumamos que no ven muy bien y que tienen una mala percepción de la profundidad, debemos examinar a fondo el espacio que va a tener disponible antes de tenerlo, solventando todos los posible peligros y realizando las adaptaciones que hagan falta, como por ejemplo barreras para las puertas. Su curiosidad los puede llevar con mucha probabilidad a meterse en líos o a hacerse daño, así que es importante curarse en salud.

Para terminar

Es posible que te hayas estresado un poco leyendo este post tan largo con la infinidad de cosas que hay que tener en cuenta, pero una vez habituado al estilo de vida de un hurón ya es posible relajarse y disfrutar.

Si quieres conocer de una manera divertida sobre cómo es convivir con un hurón, Roberto dibuja semanalmente una tira cómida llamada “El oso formato longaniza” que recomiendo totalmente. Más allá del mero chiste, es una forma divertida de aprender, porque todas las tiras están basadas en el comportamiento y las vivencias reales de cualquier hurón.

Y por supuesto, no me canso de decirlo. No compres, mejor adopta, y si compras, al menos que sea a particular con experiencia que críe con cariño, nunca a maxicriadero, que no solamente no proporcionan las condiciones necesarias de cría sino que castran y extirpan.

Además, la adopción tiene sobre todo una ventaja innegable, y es que puedes conocer de antemano la personalidad de cada hurón, y adoptar el que mejor se vaya ajustar a tu vida, a tus otras mascotas, etc.

2 comments On Un hurón en casa, parte 1 – Lo más importante antes de comenzar

  • Aunque yo soy más de perros y sobre todo gatos, nunca he tenido prejuicios sobre los hurones, pero eran unos grandes desconocidos para mí. Conocer a Kiwi me ha permitido comprobar que son unos animalitos fascinantes y divertidos, me encantan sus lametones y mordisquitos cariñosos y para nada me molesta su olor, aunque el mío le haga escobillarse al principio!! Jajaja. Tienes que enseñarme su sesión de fotos completa que ha salido muy guapo. Qué bien disfrutar de la compañía que nos dan nuestros peludos. Que os dure mucho tiempo.

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