Cosechando zanahorias

zanahorias

Este es solo parte del resultado de mi primera cosecha de zanahorias, mi gran apuesta para mi primera temporada con cultivos de invierno. No tienen un gran tamaño porque las sembré muy juntas y no hice demasiado repicado, pero son 100% ecológicas y están dulces como el caramelo.

La cosecha ha sido producto de dos cajas de fruta haciendo de improvisadas macetas, y como digo, no han alcanzado su máximo tamaño, pero creo que la próxima temporada se puede mejorar haciendo un mejor repicado para que queden más separadas. Además, al haber crecido tan juntas, pronto la maceta se llenó de un espeso bosquecillo que solamente permitía ver la tierra apartando las hojas con las manos, así que no estoy seguro de que hayan recibido el mejor riego.

Creo que, independientemente del lugar donde se viva, la experiencia de cultivar el propio alimento es una experiencia insustituible para la madurez de cualquier persona y su entendimiento del mundo.

El proceso de cosecha fue todo un nirvana, aunque no fuera un huerto sino las macetas de una terraza, todo era embriagador, desde el fresco y dulce olor de las hojas, hasta el mismo proceso de sacarlas de la tierra. Es un momento de intimidad con la naturaleza, como un largo flirteo que comienza con la siembra y finalmente llega al zénit con una satisfactoria recolección.

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