Conversación imaginaria

No hay escapatoria. No se puede ser un vagabundo y un artista, y aún así ser un ciudadano sólido, un hombre sano y honrado. Quieres emborracharte, así que tienes que aceptar la resaca. Dices sí a la luz del sol y a la pura fantasía, así que también tienes que decir sí a la inmundicia y la náusea. Todo está dentro de ti: el oro y el barro, la felicidad y el dolor, la risa de la infancia y la aprehensión a la muerte. Decir que sí a todo y no eludir nada, no trates de mentirte. No eres un ciudadano sólido, no eres un griego, no eres armónico ni el dueño de tí mismo; eres un pájaro en la tormenta. ¡Deja que truene!. ¡Deja que te arrastre!. ¿Cuánto te has engañado?. Una y mil veces, incluso en tus poemas y libros, en los que has jugado a ser el hombre armonioso, el sabio, el feliz, el hombre iluminado. De la misma manera, los hombres que lucharon en la guerra jugaron a ser héroes, mientras que sus intestinos se estremecían. Dios mío, ¡qué pobre mono!, un espadachín en el espejo.

Traducción libre de un texto del tumblr de Suzywire.

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