Dos años de pedal y asfalto

Más o menos por estas fechas, hace dos años, tomé una determinación cuyas consecuencias han acabado influyendo mucho en mi vida diaria. Desde hace dos años soy un ciclista urbano.

En realidad mi relación con la bicicleta se remonta a muchos años más atrás, incluso en territorio urbano, pero no es hasta, como digo, hace dos años, cuando empecé a usar la bici de una forma distinta. Fue el momento en que retomé su uso después de haberme sacado el carnet del coche y empecé a usarla “bien” tomándome mucho más en serio el no usar las aceras para circular, siendo consciente de la importancia de las luces de posición de noche, etc… en definitiva llevo usando muchos, muchos años la bicicleta, pero sólo desde hace dos años me siento como bici como un vehículo más.

A principios de 2007 ya me entró el gusanillo de pensar: ¿y por qué no?. A final de año ya me lo planteé seriamente sopesando los pros y los contras.

Realmente, todo este tiempo ha transcurrido sin darme cuenta, yo diría que no hace tanto, pero sí, me he acostumbrado demasiado rápido a usar mi coche sólo cuando es realmente necesario, a estar en forma, a tardar poco en llegar al trabajo, a disfrutar del trayecto y a llegar de buen humor a mis destinos. Sin duda, mi cuerpo y mi bolsillo me están muy agradecidos.

Realmente incluso ahora no me considero anti-coche. El coche, mal que nos pese, es totalmente necesario para muchas cosas. El problema suele estar en pensar siempre en blanco o en negro, sin dilucidar que algunas cosas pueden ser relativas y que sólo con el pequeño gesto de usar racionalmente los recursos que tenemos, sin abusar ni prescindir, conseguiremos un impacto positivo tremendo, tanto en nosotros mismos como en nuestro entorno.

Todo este tiempo también me ha servido para desterrar algunos mitos sobre el uso de la bici como medio de transporte, y a descubrir problemas importantes que son poco tratados. Por poner un ejemplo, el tema de la seguridad es bastante relativo.

Por ejemplo, durante estos dos años de uso casi diario de la bicicleta (unos 16km diarios de ciudad) no he sufrido ningún accidente ni amago de tal. Sí he sufrido “sustos”, pero en cualquier caso no más que usando mi coche. Aquí el paradigma es la velocidad y la visibilidad. Mucha gente se queja de la seguridad de una bicicleta frente a ir “enlatado” en un coche, pero pasamos por alto a las cientos de personas que sacan su moto a diario de su garaje, y ellos están en las mismas condiciones (o peor, porque circulan más rápido).

Para mí, el verdadero inconveniente de circular en bici por la ciudad, por encima de los tópicos (seguridad, visibilidad, etc…) es sin duda el irrespirable humo de los coches: hay pocas cosas más agobiantes que ir detrás de un vehículo (sobre todo los de gasoil) o una moto de 50cc (imagino que porque no deben usar catalizador). Y aun así compensa, desde luego, pero a nadie le gusta usar saludablemente su bicicleta mientras respira una nube tóxica de metales pesados en suspensión.

El segundo gran problema para mí son las puertas de los coches. Realmente no he tenido grandes sustos en ese sentido, pero sólo imaginarme que alguna vez un despistado (o descuidado sin escrúpulos) tenga la feliz idea de abrir su puerta justo cuando paso a su lado… se me pone el corazón en un puño. Aunque ésto, por otro lado, tiene una fácil solución: muchísima precaución, mucha observación y circular alejado de las puertas mientras sea posible.

Así que desde mi humilde experiencia mi gran conclusión es que no hay que defender “el coche para todo” ni “la bici para todo” simplemente la clave es usar racionalmente, buscar el equilibrio ideal entre comodidad y sedentarismo.

Otra conclusión es que en ciudad (en casco urbano) no tiene sentido hacer carriles para bici salvo en las grandes avenidas donde los coches alcanzan velocidades peligrosas. La verdadera solución para mí es pacificar el tráfico en las grandes vías, y restringirlo en el casco urbano más cerrado. Hago hincapié en que cuando digo restringir no digo peatonalizar, sino sólamente permitir el acceso a bicicletas, peatones, residentes, policía, ambulancias y profesionales (transporte de mercancías, taxi, etc…).

Otra cosa que me ha ocurrido este tiempo es que he dejado de ir a las masas críticas, porque aunque no me he vuelto en contra de celebrarlas, pienso que la verdadera masa crítica se hace todos los días, dejándote ver con tu bici por la ciudad, “creando moda” y demostrando que usar la bici para moverse es lo más normal del mundo. Una masa crítica puede ser un toque de atención interesante, pero creo que es aún más influyente ver constantemente ciclistas circulando por nuestras ciudades todos los días y crear poco a poco una imagen de normalidad.

Anda que no cambiarían nuestras ciudades cambiando sólo un poquito la forma de pensar. Porque las ciudades no se cambian a golpe de excavadora construyendo carriles bici; ese cambio empieza en la mentalidad, en la cabeza de los ciclistas, peatones y conductores, que… mal que nos pese, tenemos que compartir la ciudad, nuestra ciudad.

7 comments On Dos años de pedal y asfalto

  • “Otra cosa que me ha ocurrido este tiempo es que he dejado de ir a las masas críticas, porque aunque no me he vuelto en contra de celebrarlas, pienso que la verdadera masa crítica se hace todos los días, dejándote ver con tu bici por la ciudad, “creando moda” y demostrando que usar la bici para moverse es lo más normal del mundo.”

    Chst, cuidado, no digas esas cosas. A la gente no le suele gustar oír ese tipo de verdades.

  • Pues no, no gusta. Aunque gusta menos aún defender los carriles bici, no sea que venga el radical carrillibrista y te insulte. Por suerte, no es el caso.

    Nada tiene que ver dejar de ir a Masas Críticas (MC) con utilizar tu bicicleta todos los días. Eso no es un motivo.

    No ir a una MC no es dar imagen de normalidad. Es no ir y punto. La situación no será normal (como en Europa) hasta que cualquier persona pueda coger un bicicleta e ir de aquí a allí sin que piense que pueda morir en el intento. Es cierto que esta imagen de peligro está amplificada más allá de lo normal, pero aún así, es algo que la gente piensa y hay que hacer algo por cambiarlo.

    Una de las maneras es asistir a la MC de tu ciudad. Otra (más importante) es sacar la bici todos los días. No son excluyentes, todo lo contrario.

  • Exacto, por eso he creído conveniente dejar claro que si no asisto a las MCs no es porque crea que no sirva para nada ni porque ahora esté en desacuerdo.

  • Muy medidas tus palabras, me ha gustado sobre todo el parrafo en el que hablas de ni abusar ni prescindir del coche. Sobre todo en España, que las distancias son bastante amplias, el coche es necesario en bastantes ocasiones, y no podemos negarlo. Si es cierto que muchas veces si mejorasen un poquito los medios de transporte público (sobre todo en frecuiencia y hasta donde llegan) dejaríamos el coche en casa en mas ocasiones incluso.

    También hay algo curioso sobre las MC, y es que hay mucha gente que empieza a verlo como una manifestación (en cierto modo lo es) y por ello no son conscientes del uso real que se le puede dar a la bicicleta. La MC empieza a ser cada vez mas una fiesta para los que usamos la bici, para dejarnos ver todos juntos y enseñarles al resto de ciudadanos que no se trata tan solo de un ciclista, sino de muchos. Por eso, de cara a qien no conduce en bicicleta, está bien una MC, pero también está bien que la usemos todos los días, para evitar crear el mito de que solo la usamos para una MC, para dejar ver la bici integrada en la vida de todos los días.

    Y lo de los carriles bici… es otro largo tema a tratas, no estoy ni a favor ni en contra. En ciertos puntos de la ciudad si puede que sean necesarios, sobre todo en una ciudad grande, y para la gente que no se atreve mucho a coger la bici, pero por otro lado creo que hay muchos sitios en los que no es necesario, que solo necesitariamos un poquito de entendimiento por parte del resto de los vehículos.

  • Pedazo de post, me ha encantao

  • MK, publicado en PATM (http://pedalagainstthemachine.blogs…), genial el post.

    Las MCs sirvan para demostrar que hay mucha gente que utiliza la bici en sus desplazamientos cotidianos (luego diréis, que somos 5 o 6). Si llegamos a ver nuestro país como, por ejemplo, Dinamarca u Holanda, dejarán de ser útiles las MCs, porque se celebrarán a diario: grupos de amig@s quedando en un bar o cafetería, aparcando cada uno su bici en la puerta; gente que va o viene de currar en sus ciclos; paseos de parejas, dándose una mano y sujetando el manillar con la otra…

    La de Madrid cada vez se vuelve más conflictiva por las individualidades amparadas en la masa, el “Comando Testosterona” actúa impune (algunos les recriminamos la actitud, y ellos hacen oídos sordos), pero hay que recordar que, dentro de la MC, cada un@ es responsable de sus actos. Ya vendrán un día los maderos a recetar (y ay de aquel que no esté circulando y prefiera saltar o hacer caballitos).

    En cuanto a los carriles bici, pues es lo que dice Vere, en algunos puntos son útiles, sobre todo en grandes ciudades (que son grandes por la movilidad urbana basada en las latas) y para ciertas personas: en una avenida como la Gran Vía, o el Paseo de la Castellana (que tiene más de autopista que de paseo) los poco avezados pueden circular más seguros, la gente mayor o los niños quizás prefieran un sitio alejado de los motores para pedalear.
    Particularmente, creo que sería más útil y económico compartir un carril con el resto de vehículos, quicir, no haría falta un carril bici si los coches y motos te respetaran (bueno, que respetaran a tod@s por igual, no como ahora) y compartieran amablemente el espacio. Yo tengo respeto al resto de vehículos aunque me ahumen constantemente, l@s demás pueden hacer lo mismo hacia mi persona.

    Y después del churro de comentario: sigan pedaleando!

  • A ver…yo lo que veo es que hay zonas de Murcia donde te juegas la vida yendo en bici…porque no hay espacio…y no sé cómose podría solucionar eso…en fin…es difícil, como no lo levanten todo…

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